27 de septiembre de 2012

El funcionamiento de la mente infantil

Jean Piaget

Un enfoque biológico a la psicología

...el eterno epistemólogo genetista










Debemos reconocer la importancia que tiene el abordar un tema que en principio para ajeno a nuestra area de estudio, esto me hace recordar un frase:

Cuando estas dentro de un laberinto, no sabes hacia donde ir, cómo encontrar la salida,
pero si sales de él y lo miras desde un lugar externo, "desde arriba" podrás ver con claridad que camino tomar...

Las perspectivas de un area ajena a la nuestra nos pueden hacer notar enfoques muy interesantes.
Respecto a Jean Piaget y su contribución al funcionamiento de la psicología infantil, podemos destacar sobre todo el ver a un niño, no como un adulto pequeño, sino como una manera de pensar diferente, el como se desarrollan sus pensamientos o como resuelve un problema.

Estas investigaciones contribuyen al area de la pedagogía y la puericultura; sin embargo, como bien señala este texto, desatiende un aspecto sumamente importante, el terreno emocional, es decir, cómo asimila un niño este terreno.

Empero el trabajo desarrollado por Jean Piaget data de la primera mitad del siglo pasado, las teorías que le atribuyen una gran importancia al terreno emocional comiezan a partir de la segunda mitad del siglo pasado, lo cual situa a Jean Piaget en un plano constructivista al que aporta un punto de vista deductivo. De haber abarcado el terreno emocional, se encontraría adelantado a su época, además pienso que, puesto que su enfoque es biológico, el terreno emocional no hubiese sido en gran parte relevante para él, ya que las ciencias deductivas como lo lógico y matemático era su motor, todo lo ambiguo le provocaba "irritación", situación misma que lo llevo a generar esta gran aportación y documentar todas sus observaciones.

21 de septiembre de 2012

Pensamiento divergente

Seguramente todos hemos pensado alguna vez que pensamos diferente...

Debemos tener en cuenta que dentro de nuestras habilidades cognoscitivas tenemos 2 diferentes formas de pensar: el pensamiento convergente y el pensamiento divergente.
El pensamiento convergente es un pensamiento vertical, es lineal, lo ocupamos para resolver problemas bien definidos; en cambio el pensamiento divergente es un pensamiento lateral, es flexible, explorador, impredecible... Nos brinda la oportunidad de tener diferentes maneras de interpretar y resolver, estimula la capacidad de correr riesgos, se vale de la imaginación y fantasia para generar ideas.

Por otra parte nos encontramos con las habilidades emocionales, que son un proceso interno, imaginativo y creativo, además nos ayuda a desarrollar ideas.  Tres errores que no favorecen este proceso de desarrollo creativo es la confusión por las medidas tradicionales, depender del concepto rígido de conductas deseadas y aceptadas, y por ultimo, estar rígidamente determinadoss por los patrones de desarrollo normal.

Partiendo de dos palabras que a simple vista puede parecer imposible relacionarlas podemos obtener soluciones muy interesantes, por ejemplo las palabras exótico y persepolis:

Divagando por lo exótico
me encuentro seducida por lo bello,
y mi mente divergente,
sólo piensa en poseer a aquel mozo
que a persepolis dio nombre...

Esta manera de relacionar los contrarios me recuerda, entre muchas otras cosas, un esquema tetrádico sobre como se desarrolla una historia, señalando que se pueden unir los contrarios pero no puede haber una contradicción, es decir tenemos un héroe, un villano, un no héroe y un no villano, en este caso podemos relacionar al héroe con el villano; pero un héroe y no héroe sería una contradicción. Además, por supuesto, no podemos olvidar las ideas tan relacionadas con otra manera de pensar que nos brinda Marshall McLuhan subrayando las diferencias de la asimilación oriental y occidental de cualquier objeto de estudio, desde la escritura, hasta una pelicula.

Por otra parte se encuentra debajo de estas lineas un cuento realizado por Jaquie, Paty y Lau en la clase de Lectura, imaginación y creatividad.
Disfrutenlo




Zapatito blanco, zapatito azul, dime cuántos años tienes ¡tú!
Uno, dos, tres, cuatro, ¡Cinco!
“Chin, perdí”.
Comienza el juego, con tonadas coloridas, subiendo y bajando en el interior del niño. Camina desilusionado, arrastrando los pies sobre las hojas secas de los árboles, esperando a que los demás se escondan.


Este era un juego peculiar: aunque ahora estuvieran escondidos, tendrían que buscarme en el escondite que me hiciera.
Yo elegí esos trapos que nadie había movido por años. Me vio una viejecilla. Pff, pensé que me echaría de cabeza, pero volvió de nuevo a sus actividades. En fin, sólo contuve la respiración un momento: no quería que me encontraran.
Pero mi corazón jugaba a las percusiones contra mi voluntad: tin-tara-rí, tin-tara-rí. Saltaba, replicaba, golpeaba contra mi pecho, llenando el lugar con el eco de su descaro, así que lo inevitable ocurrió: escuché pasos acercarse. Mi corazón me delató. Y sólo entonces, se detuvo.
Unas garras gigantescas se agazaparon a mi tobillo, por eso se había detenido. Unos brazos peludos y de olor fétido, se arrastraban sin cuerpo, mientras yo intentaba gritar sin que mi boca articulara sonido. No me di cuenta de que me estaba enterrando las uñas en el brazo derecho hasta que alguien gritó: ¡CORRE!
Yo no sabía si fijarme en dónde pisar o seguir corriendo, sin intención de parar… Encontré en medio del bosque unos vagones de tren. Entré sin pensarlo, esperando hallar algo que me ayudara: una persona, un garrote, ¡UNA SALIDA!


Pero al entrar, sólo encontré silencio… una tensa calma. Sólo escuchaba gritos en la lejanía de aquellos que no pudieron ocultarse. Por un momento me sentí a salvo. Cuando el tren comenzó a avanzar, caí de sentón, la desagradable sorpresa vino cuando algo o alguien me atrapó, me enterró sus uñas en las costillas… no importa cuánto grité… Lo último que escuché en mi vida fue: “Te dije que tu corazón sería mío”.


Descubre que pasa en los otros dos vagones, visita el blog de Jaquie y también el de Paty.

14 de septiembre de 2012

Inteligencias multiples


Las inteligencias multiples, una teoria muy holística sobre nuestra existencia, por supuesto debía ser el siguiente paso a las teorías humanistas que se venían desarrollando. Concebir al ser humano como un ser talentoso y con habilidades que le ayudan a fortalecer su percepción y desarrollo en la vida.
Howard Garner, psicologo, investigador y profesor de la Universidad de Harvard desarrolla esta teoría, a mi parecer tan acertada, expandiendo el campo de la inteligencia a las habilidades cognitivas de una persona clasificandolas en:
Inteligencia lingüistica, lógica-matemática, corporal y cinética, visual y espacial, músical, interpersonal o social y por ultimo la intrapersonal.

No podemos cerrar los ojos ante una nueva forma de vernos y ver a los demás, es momento de dejar atras esa vieja visión de que la persona inteligente es sólo aquella que domina el area físico-lógico-matemática, si tenemos una habilidad que nos hace destacar es momento de tomarla como nuestro pilar, sacarle provecho, apreciarla y desarrollar nuestra vida en torno a ella.


Daniel Goleman, por ejemplo, ha propuesto otro termino de inteligencia: la inteligencia emocional, un libro que comprende aspectos biológicos, sociales y psicológicos sobre el comportamiento de nuestras emociones, como controlarnos y como empatizar con los demás, inteligencia que en pleno Siglo XXI aterriza a tiempo para recordarnos lo importante que es descubrir nuestros talentos y desarrollar otras capacidades o, aun cuando suene "raro", desarrollar otras inteligencias.

Nosotros ahora con toda esta información, no podemos quedarnos cruzados de brazos, y dejar que los niños crezcan bajo esta absurda idea, en la que si no eres tan bueno para sumar o restar eres una persona estúpida, es hora de saber reconocer capacidades y ayudarles a desarrollarlas, generando una sociedad plena y segura de si misma.

7 de septiembre de 2012

Creatividad

Creatividad, nos remite por supuesto a crear... a hacer algo que no se ha hecho antes.

Distintas teorías como la de Parnes en 1963 o la de Paul E. Torrance en 1995 nos dicen que la creatividad busca una solución nueva y distinta a los problemas a partir de conocimientos previos, así como de los elementos de la situación, es basicamente romper paradigmas, no tener miedo... atrevernos.

Una manera interesante de desarrollar la creatividad es pensar en hacer las cosas de una manera distinta, y por supuesto que nuestra creación sea útil, es hacer las cosas de una forma única, actitud que por cierto necesitamos todos nosotros, que con insolencia nos atrevemos a decir: soy diseñador...

He aquí un ejercicio creativo:
¿Qué tienen que ver las salchichas con un libro?
Era una vez un niño con problemas de alcoholismo: solía remojar sus salchichas en vino, con el firme propósito de recordar las historias que le contaba su abuelo (abuelo alcohólico, para variar), quien por cierto, solía saltarse las páginas, para adivinar el contenido de éstas.
El problema comenzaba como a eso de las nueve con tres de la noche, cuando los ojos del abuelo decidían descansar, dejando al niño con la esperanza de conocer el final del libro, así que dejando a un lado esa sensación de derrota, tomaba el libro entre sus macilentas manos y redescubría aquellas páginas perdidas, ejerciendo el derecho de leer cualquier cosa, incluyendo aquellas revistas prohibidas del abuelo…
El niño pronto sintió atracción por ese tipo de lectura, fantaseando con bigotes malvados, y afirmando tecamente que la maldad de Hitler residía en sus bigotes llevándolo a afeitarse constantemente (a pesar de su juventud) e incluso a evitar los bigotes de leche.
Habiéndose trastornado aún más con los velludos bigotes de su adolescencia, lo acompañó la inesperada muerte de su abuelo, ahogado trágicamente con una salchicha; dejándolo sentado en un bosque alemán, rodeado de salchichas y vacías botellas de vino, paradójicamente acompañado por el recuerdo escrito de su abuelo: un libro…

Por otra parte tenemos aquí una tabla de Teorías Clásicas Humanistas