Lau Olmos
Concluimos
este ciclo con una nueva forma de hacer las cosas, re-aprendiendo a escuchar,
re-aprendiendo a leer y re-aprendiendo a disfrutar. Nos sentirnos como niños
disfrutando de la lectura y dibujando lo que nos imaginamos, ilustrando una
frase que repica, como campana, en nuestras mentes.
Comparar
el transcurso del ciclo con un viaje por el tiempo sería apropiado, como Zweig
lo comenta en El misterio de la creación
artística nos internamos –como los autores- en la obra, algunas veces como
espectadores, otras como directores, y unas más como actores, nos trasladamos
viernes a viernes por mentes geniales a lugares reconstruidos de objetos que no
sabíamos que conocíamos. Descubrimos nuevas palabras, fáciles de presumir y un
tanto más difíciles de recordar.
Con
este ejercicio nos conocimos todos, dentro de cada obra leída percibimos lo que
nuestro compañero esconde detrás de su risa y su silencio, fue como un
psicoanálisis de mutuo acuerdo, donde
todos queríamos externar nuestro pensamiento, todos queríamos ser descubiertos,
todos queríamos compartir las palabras que definen tal o cual actitud,
compartir lo más humano que hay: la comunicación, un discurso que nos envolvió
y que anhelamos envuelva a los demás. Pasamos por angustias, sorpresas,
desconcierto, tristezas, suspenso, y confusión sólo para que la catarsis fuese
aun mayor. Y lo que me pareció mas laborioso: aterrizar la complejidad de un
escenario tan bien pensado por el autor a un papel en blanco, nos convertimos
en jefes de reparto, le asignamos al papel un rostro y le llevamos por nuestro
departamento de vestuario, le situamos en la locación y el autor nos brinda el
dialogo que le da al garabato su sentido de existencia.
Nos
llevamos de este ejercicio muchos libros por leer, autores que destacar e
ilustraciones para recordar. Experimentamos con la forma de transmitir lo que
percibimos a través de diversas técnicas, materiales y estilos. Encontramos una
nueva forma de hacer las cosas, de disfrutar y reencontrar el placer por la
lectura que, estoy segura, a más de uno nos llevo al Diseño Editorial.
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