El misterio de la creación artística
Stefan Zweig
El autor nos sugiere la concentración como medio ¿y para que fin? nada menos que lo divino de la creación. Comenzamos preguntandonos qué es lo que sucede en el artista, que con unos pocos colores o unas cuantas notas o palabras, es capaz de generar una obra inmortal. Y al no tener la información precisa de estos procesos creativos, Zweig propone llevar el arte como un simil del crimen y propone al artista como culpable de un crimen pasional. Después de todo, el estado de concentración en el que entra el artista nos remite a lo que actualmente llamamos entrar en flujo, de acuerdo con Daniel Goleman. Este estado en el que toda tu concentración esta destinada a una sola actividad, que parece desarrollarse con rapidez y sin interrupciones, y que el simple hecho de pensar que estamos en flujo, nos saca de él.
Citando los ejemplos de Arquímedes con su gran concentración, resolviendo un problema matemático y al ser interrrumpido por quién fuese su asesino, nos queda claro en que medida puede el creador salir de si mismo para sólo dedicarse a su creación. Lo único que le interesaba a Arquímedes era su problema matemático: "No alteres mis circulos".
¿Cómo es que el ser humano tiene esa capacidad creativa de generar algo trascendente al tiempo? Trayendonos casos de grandes artistas creadores, con Beethoven quien tenía un cuaderno de ideas, contrario a Mozart quién parecía recibir las melodias como un dictado. Son dos formas distintas de concebir grandes obras. Menciona el autor como es que el proceso de Mozart parece divino y el de Beethoven más humano.
Y cómo aterrizar todas estas anecdotas a nuestra realidad humana, el punto de todo esto es la concentración, en algún punto de la lectura nos habla sobre salirse de sí mismo, olvidar la realidad, nuestro entorno y situarse sobre la del entorno y medio de la creación. Justo habla sobre algo similar Einstein en una frase:
" Cualquier hombre que pueda conducir con toda seguridad mientras besa a
una chica guapa, no está prestando suficientemente atención al beso".
No se trata de generar cantidad sino calidad, es verdad que en nuestro mundo occidental estamos acostumbrados a realizar varias actividades a la vez, como ver la tele y comer al mismo tiempo, o escuchar música y hacer tarea (agreguemosle a esto tararear las canciones), incluso actividades prestablecidas cono ir al cine y comer palomitas. Recuerdo a una profesora mencionar que era peligroso, ya que el cuerpo se preocupaba por sobrevivir, por no ahogarse mientras come, en lugar de prestarle atencion a la pelicula. Contrario a esto tenemos el modo de vida oriental donde uno debe concentrarse totalmente en la actividad que esta desarrollandose, por ejmplo cuando uno hace caligrafía al hacer la tinta sólo se concentra en hacer la tinta, no puede estar oyendo música o platicando con el compañero de banca. Al realizar el ejercicio se concentra en mejorar su trazo, en lo que significa esa escritura, y si llegamos a equivocarnos no hacemos bolita el papel y lo tiramos a la basura, se termina el ejercicio se valoran los errores y se vuelve a hacer desde el inicio totalmente concentrados.
Como podemos notar la concentración en oriente es un estilo de vida, donde cada actividad tiene tiempo y lugar, diferente a occidente donde el tiempo es lo que mas nos falta, no importa cuantas actividades queramos meter en el mismo horario. Este misterio sobre la creación artística tal vez siempre lo sea, podemos atribuirle gran peso a la concentración y otro tanto al talento y dedicación. Sin embargo lo que sucede dentro del artista es algo realmente divino.
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